domingo, 26 de abril de 2015

La reforma de la burbuja inmobiliaria

Comienza a aflorar el capital guardado en la hucha, ahora en 2015 y después del estallido de la burbuja inmobiliaria con una  bajada de los precios del entorno del 35%, los inversores se sienten atraídos por la posibilidad de volver a invertir en ladrillo.
El objeto de esta publicación es el de asesorar a aquellas personas que decidan realizar este tipo de inversiones, a los propietarios de las viviendas en cuestión y a los futuros compradores.
El inversor quiere un buen precio de compra y el vendedor de venta, lógico es que el que compre e invierta tenga un beneficio, va intrínseco a su riesgo, aunque también es lógico que el que venda no mal venda y  que el usuario final de inmueble lo adquiera con todas sus garantías.
La clave está en que exista una ética profesional y personal. Cuando se saca un piso a la venta para un comprador y usuario final, es preciso que el inmueble cumpla con unas garantías y satisfaga los requisitos que el comprador busca en un inmueble.
Actualmente los inmuebles más buscados por el usuario final son aquellos reformados y listos para su uso, y es ahí donde surge la oportunidad para los inversores que observan como los propietarios particulares no se deciden a realizar la tan demandada reforma que el usuario final que tampoco quiere realizar.
Bajo mi punto de vista lo que se precisa es asesoramiento profesional, que llegue a todos y aporte información, con trasparencia y claridad, sin tapujos ni complicaciones y que evite la entrada en este mercado de especuladores dispuestos a dar una capa de maquillaje a un inmueble y venderlo por bueno, creando así, lo que yo mismo he denominado como  La burbuja de la reforma inmobiliaria que terminará por empobrecer más a la población al endeudarse de nuevo en inmuebles sobre valorados.
 Así pues, con el objeto de aportar un poco de luz para aquellos inexpertos en la materia, a continuación planteare unos interrogantes que ayuden a ver con mayor claridad la valoración y  reforma de un inmueble de segunda mano centrándome exclusivamente en los aspectos constructivos.
El edificio:
·         ¿Dispone del Informe de evaluación del edificio? IEE
·         ¿En qué estado se encuentra la edificación?
·         ¿Qué deficiencias tiene?
·         ¿Qué gastos futuros puede generar?
·         ¿Es un edificio accesible?
La vivienda:
·         ¿En que estado se encuentran sus instalaciones?
·         ¿Las instalaciones se han renovado total o parcialmente?
·         ¿Cuál es la calificación energética del inmueble?
·         ¿Cuál es el coste de reparar sus deficiencias?
·         ¿Cuál sería el precio de una reforma integral y de calidad?
·         ¿Qué opciones de distribución se pueden plantear?

Como conclusión final y partiendo de que yo soy Ingeniero de Edificación especializado en Rehabilitación y reforma, os ánimo a que ante cualquier duda que os surja, consultéis a un experto, de esta forma cualquier operación con un inmueble será clara y trasparente, dejando a un lado las especulaciones en un bien tan básico e imprescindible como lo es una vivienda.

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